Ansiedad

Ataques de pánico: síntomas y qué hacer

Los ataques de pánico pueden aparecer de forma repentina y provocar miedo intenso, palpitaciones, sensación de ahogo, mareos, temblores o miedo a perder el control. Conoce cuáles son sus principales síntomas, qué hacer durante una crisis y cuándo es recomendable buscar ayuda profesional.

Por Pablo Venegas14 min de lectura
mujer en la ducha tapando su cara
En este artículo

Ataques de pánico: síntomas y qué hacer

Un ataque de pánico es un episodio repentino de miedo o malestar intenso que puede aparecer incluso cuando no existe un peligro evidente. Durante una crisis pueden presentarse síntomas físicos y psicológicos de gran intensidad, como palpitaciones, dificultad para respirar, mareos, temblores, molestias en el pecho, sensación de irrealidad o miedo a perder el control.

La intensidad de estas sensaciones puede hacer que la persona piense que está experimentando una emergencia médica o que algo grave está a punto de suceder.

Los ataques de pánico pueden aparecer de manera inesperada y no necesariamente ocurren cuando existe una situación objetivamente peligrosa. No todas las personas que experimentan un ataque de pánico desarrollan posteriormente un trastorno de pánico.

¿Qué es un ataque de pánico?

Un ataque de pánico es un episodio de miedo o malestar intenso que aparece de manera repentina y puede alcanzar rápidamente una elevada intensidad.

Durante el episodio pueden aparecer simultáneamente síntomas físicos, cognitivos y emocionales.

La persona puede experimentar, por ejemplo:

“Mi corazón está latiendo demasiado rápido.”
“No puedo respirar.”
“Algo malo está por ocurrir.”
“Voy a perder el control.”

La respuesta de miedo puede aumentar la activación física, mientras que las sensaciones corporales pueden ser interpretadas como señales de peligro. Esto puede contribuir a que la crisis aumente de intensidad.

El Ministerio de Salud de Chile incluye el trastorno de pánico dentro de los trastornos de ansiedad y describe estos episodios como crisis recurrentes de ansiedad intensa que pueden presentarse de forma impredecible.

Síntomas de un ataque de pánico

Los síntomas pueden variar de una persona a otra. Entre los más frecuentes se encuentran manifestaciones físicas y psicológicas.

Síntomas físicos

Durante un ataque de pánico pueden aparecer:

  • Palpitaciones o sensación de que el corazón late muy rápido.
  • Sudoración.
  • Temblor.
  • Escalofríos.
  • Sensación de falta de aire.
  • Sensación de asfixia.
  • Mareos.
  • Debilidad.
  • Hormigueo o adormecimiento.
  • Dolor o molestias en el pecho.
  • Náuseas.
  • Dolor o molestias abdominales.

Estos síntomas están descritos por el National Institute of Mental Health (NIMH) entre las manifestaciones frecuentes de los ataques de pánico.

Síntomas psicológicos

También pueden presentarse:

  • Miedo intenso.
  • Miedo a morir.
  • Miedo a perder el control.
  • Sensación de peligro inminente.
  • Sensación de irrealidad.
  • Sensación de estar desconectado de uno mismo.
  • Preocupación intensa por volver a experimentar otro ataque.

El miedo a morir, la sensación de pérdida de control y la preocupación por nuevos ataques forman parte de las manifestaciones descritas en el trastorno de pánico.

¿Cuánto dura un ataque de pánico?

La duración de un ataque de pánico puede variar.

La intensidad suele aumentar rápidamente y posteriormente comenzar a disminuir. El NIMH señala que un ataque puede durar desde algunos minutos hasta una hora o, en ocasiones, más tiempo.

Después de la crisis, la persona puede continuar sintiéndose cansada, preocupada o alerta ante la posibilidad de experimentar nuevamente los síntomas.

Por esta razón, aunque la crisis haya disminuido, el malestar psicológico puede continuar durante un período mayor.

¿Por qué un ataque de pánico puede sentirse tan intenso?

Una de las características más difíciles de los ataques de pánico es que las sensaciones físicas pueden ser muy intensas.

Una persona puede experimentar palpitaciones y pensar que está teniendo un problema cardíaco. Puede sentir dificultad para respirar y pensar que se está asfixiando. También puede experimentar mareos y pensar que está a punto de desmayarse.

La interpretación de estas sensaciones puede aumentar el miedo, generando un círculo en el que:

sensación corporal → interpretación de peligro → miedo → mayor activación física → aumento de las sensaciones.

Comprender este proceso puede formar parte del trabajo psicológico realizado en el tratamiento del trastorno de pánico.

¿Qué hacer durante un ataque de pánico?

Cuando una persona está atravesando una crisis puede resultar difícil pensar con claridad. Algunas estrategias pueden ayudar a manejar el momento.

1. Busca un lugar seguro

Si es posible, permanece en un lugar seguro.

Si estás conduciendo, utilizando maquinaria o realizando una actividad que pueda representar un riesgo mientras estás experimentando síntomas intensos, detén la actividad de manera segura.

La seguridad debe ser la prioridad.

2. Recuerda que la crisis disminuirá

Durante un ataque de pánico puede aparecer la sensación de que algo terrible está ocurriendo.

Una forma de responder puede ser recordar:

“Esto es muy intenso, pero esta crisis va a disminuir.”

El NHS recomienda permanecer en el lugar si es posible, respirar lentamente y recordar que el ataque pasará.

El objetivo no necesariamente es conseguir que todas las sensaciones desaparezcan inmediatamente, sino evitar aumentar el miedo mientras la intensidad de la crisis disminuye.

3. Intenta respirar lentamente

La sensación de falta de aire puede llevar a la persona a respirar rápidamente o a intentar realizar inspiraciones muy profundas de manera repetitiva.

Durante una crisis puede ser útil intentar mantener una respiración lenta y tranquila, sin forzarla.

Las técnicas respiratorias pueden formar parte de determinadas intervenciones psicológicas para el pánico, aunque no deben utilizarse como sustituto de una evaluación médica cuando existen síntomas físicos nuevos o graves.

4. Observa las sensaciones sin interpretarlas inmediatamente como peligro

Durante un ataque pueden aparecer pensamientos como:

“Voy a morir.”
“Estoy perdiendo el control.”
“Me voy a desmayar.”

Puede ser útil diferenciar entre la sensación y la interpretación de esa sensación.

Por ejemplo:

“Mi corazón está latiendo muy rápido”

describe una experiencia.

En cambio:

“Estoy teniendo un problema cardíaco”

es una interpretación que requiere una evaluación médica para poder establecerse.

Este tipo de diferenciación puede ser relevante en el tratamiento psicológico del pánico.

5. Evita comprobar constantemente tus síntomas

Durante una crisis algunas personas comienzan a comprobar repetidamente:

  • Su frecuencia cardíaca.
  • Su respiración.
  • Sus pulsaciones.
  • La sensación del pecho.
  • Si continúan mareadas.
  • Si están a punto de desmayarse.

La vigilancia constante de las sensaciones corporales puede aumentar la atención sobre ellas.

Cuando este comportamiento se vuelve recurrente, puede ser útil abordarlo dentro de una evaluación psicológica.

¿Un ataque de pánico es peligroso?

Los ataques de pánico pueden ser extremadamente aterradores, pero el propio ataque de pánico no se considera potencialmente mortal. El NIMH señala que, aunque los síntomas pueden resultar muy angustiosos y parecerse a una emergencia médica, generalmente se resuelven con el tiempo.

Sin embargo, esto no significa que cualquier síntoma físico intenso deba atribuirse automáticamente a ansiedad.

Dolor en el pecho, dificultad respiratoria, palpitaciones, mareos o pérdida de conciencia pueden tener diferentes causas.

Por este motivo, cuando los síntomas son nuevos, especialmente intensos, diferentes a los habituales o existe incertidumbre sobre su origen, es importante realizar una evaluación médica.

La guía del Ministerio de Salud de Chile contempla la necesidad de considerar otras condiciones médicas dentro del diagnóstico diferencial de los trastornos ansiosos.

¿Por qué aparecen los ataques de pánico?

No existe una única causa.

En su aparición pueden participar diferentes factores psicológicos, biológicos y ambientales.

Una persona puede experimentar una crisis durante un período de estrés intenso, mientras que otra puede experimentar un ataque aparentemente sin un desencadenante evidente.

Entre los factores que pueden estar relacionados con el desarrollo de problemas de pánico se encuentran la vulnerabilidad individual, determinados factores ambientales y la presencia de otros problemas de salud mental.

El NIMH señala que los ataques de pánico pueden aparecer de manera inesperada y que algunas personas pueden desarrollar posteriormente preocupación persistente y conductas de evitación.

¿Qué ocurre después de un ataque de pánico?

Después de experimentar una crisis puede aparecer una preocupación intensa:

“¿Y si vuelve a pasar?”

Esta preocupación puede llevar a la persona a prestar mucha atención a sus sensaciones corporales.

También puede comenzar a evitar determinadas situaciones por miedo a experimentar otro ataque.

Por ejemplo:

  • Salir solo.
  • Utilizar transporte público.
  • Ir a lugares concurridos.
  • Viajar.
  • Estar lejos de casa.
  • Entrar a espacios cerrados.
  • Permanecer en lugares donde cree que sería difícil recibir ayuda.

Cuando estas conductas empiezan a limitar la vida cotidiana, es importante evaluar qué está ocurriendo.

Ataque de pánico y trastorno de pánico: ¿son lo mismo?

No.

Tener un ataque de pánico no significa necesariamente tener un trastorno de pánico.

Un ataque de pánico puede presentarse de forma aislada u ocasional.

El trastorno de pánico implica ataques recurrentes e inesperados y una preocupación persistente relacionada con la posibilidad de experimentar nuevos ataques o sus consecuencias, acompañada de cambios conductuales relacionados con estas preocupaciones.

Por lo tanto:

Ataque de pánico y trastorno de pánico no son sinónimos.

El diagnóstico debe realizarlo un profesional capacitado considerando la historia clínica y el conjunto de síntomas.

Ataques de pánico y agorafobia

En algunas personas, el temor a experimentar un nuevo ataque puede llevar a evitar determinados lugares o situaciones.

Esto puede incluir:

  • Transporte público.
  • Centros comerciales.
  • Espacios concurridos.
  • Viajes.
  • Lugares alejados del hogar.
  • Permanecer solo.
  • Situaciones donde se percibe que escapar o recibir ayuda podría ser difícil.

La agorafobia puede presentarse junto con el trastorno de pánico. El NIMH describe este problema como un miedo intenso o ansiedad frente a determinados lugares o situaciones donde la persona considera que escapar o recibir ayuda podría ser difícil si aparecieran síntomas de pánico.

Es recomendable considerar una evaluación profesional cuando:

  • Los ataques de pánico se repiten.
  • Existe miedo constante a experimentar otra crisis.
  • Has comenzado a evitar determinados lugares.
  • La ansiedad afecta tu trabajo o estudios.
  • Has reducido actividades que antes realizabas normalmente.
  • Te preocupa constantemente tu estado físico.
  • Las crisis afectan tus relaciones.
  • Sientes que tu vida comienza a organizarse alrededor de evitar nuevos ataques.

El NIMH recomienda buscar ayuda profesional cuando la ansiedad comienza a generar problemas en la vida cotidiana.

No es necesario esperar a que el problema sea incapacitante para solicitar ayuda.

¿Cómo se trata el trastorno de pánico?

El tratamiento depende de las características de cada persona.

Puede incluir psicoterapia, tratamiento farmacológico o una combinación de ambos, dependiendo de la situación clínica y de la evaluación realizada por los profesionales correspondientes.

Terapia cognitivo-conductual

La terapia cognitivo-conductual (TCC) es una de las intervenciones psicoterapéuticas con mayor respaldo para el tratamiento del trastorno de pánico.

Este enfoque puede trabajar:

  • Interpretaciones catastróficas de las sensaciones corporales.
  • Pensamientos relacionados con el peligro.
  • Conductas de evitación.
  • Ansiedad anticipatoria.
  • Exposición a situaciones evitadas.
  • Exposición interoceptiva cuando está clínicamente indicada.

El NIMH describe la TCC como una psicoterapia respaldada por investigación y señala que las técnicas de exposición pueden utilizarse para trabajar los temores y creencias relacionados con los síntomas del trastorno de pánico.

¿Qué plantea MINSAL sobre el tratamiento?

La Guía de Práctica Clínica sobre Trastorno Ansioso del Ministerio de Salud de Chile contempla específicamente el trastorno de pánico con o sin agorafobia en adultos.

Respecto de la modalidad de psicoterapia, MINSAL señala que la decisión entre terapia individual y grupal debe individualizarse considerando las características clínicas de cada persona y sus preferencias.

Asimismo, la guía sugiere realizar psicoterapia semanal por sobre psicoterapia mensual en adultos con trastorno de pánico, considerando caso a caso la gravedad, comorbilidades, vulnerabilidades y preferencias de la persona.

La guía plantea además que la psicoterapia debe formar parte de un plan de cuidado integral y responder a objetivos terapéuticos individualizados.

¿Cuándo acudir a urgencias?

Es importante no asumir que todo síntoma físico corresponde a un ataque de pánico.

Se debe buscar atención médica urgente ante síntomas graves, nuevos o diferentes a los habituales, especialmente cuando existe:

  • Dolor intenso o nuevo en el pecho.
  • Dificultad respiratoria importante.
  • Pérdida de conciencia.
  • Desmayo.
  • Síntomas neurológicos.
  • Empeoramiento rápido del estado físico.
  • Cualquier síntoma que genere una preocupación médica importante.

La evaluación médica resulta especialmente relevante cuando se trata del primer episodio o cuando no existe un diagnóstico previo que permita diferenciar los síntomas de una crisis de pánico de otras condiciones médicas.

¿Se pueden prevenir los ataques de pánico?

No siempre es posible prevenir completamente la aparición de una crisis.

Sin embargo, cuando existe un trastorno de pánico, el tratamiento puede ayudar a disminuir el impacto de los ataques y la preocupación asociada a ellos.

El NIMH señala que el tratamiento puede ayudar a las personas con trastorno de pánico a manejar sus síntomas y mejorar su calidad de vida.

Los hábitos relacionados con sueño, actividad física y apoyo social pueden contribuir al bienestar general, pero no deben considerarse un sustituto del tratamiento profesional cuando existe un trastorno de pánico.

Preguntas frecuentes sobre ataques de pánico

¿Qué se siente durante un ataque de pánico?

Puede aparecer miedo intenso acompañado de palpitaciones, sudoración, temblores, dificultad para respirar, mareos, hormigueo, molestias en el pecho, náuseas y sensación de pérdida de control.

¿Un ataque de pánico significa que tengo trastorno de pánico?

No. Una persona puede experimentar un ataque de pánico sin cumplir criterios para un trastorno de pánico.

¿Los ataques de pánico pueden aparecer sin motivo?

Sí. Pueden aparecer de forma inesperada y sin un desencadenante evidente.

¿Un ataque de pánico puede parecer un problema cardíaco?

Sí. Algunos síntomas pueden parecerse a los de determinadas condiciones médicas. Por eso, especialmente cuando los síntomas son nuevos o graves, es importante considerar una evaluación médica.

¿Cómo puedo manejar un ataque de pánico?

Puede ser útil permanecer en un lugar seguro, intentar respirar lentamente y recordar que la intensidad de la crisis disminuirá.

¿Los ataques de pánico tienen tratamiento?

Sí. El tratamiento puede incluir psicoterapia, medicamentos o una combinación de ambos. La TCC es una de las intervenciones psicoterapéuticas utilizadas para el trastorno de pánico.

¿Cuándo debería consultar a un psicólogo?

Cuando las crisis se repiten, existe preocupación persistente por nuevos ataques, comienzas a evitar situaciones o la ansiedad interfiere con tu vida cotidiana.

Ataques de pánico en Concepción

Si estás experimentando ataques de pánico recurrentes, ansiedad intensa o miedo persistente a que vuelva a ocurrir una crisis, una evaluación psicológica puede ayudar a comprender las características del problema y determinar qué tipo de intervención puede ser adecuada.

En una evaluación psicológica pueden explorarse aspectos como:

  • Características de las crisis.
  • Frecuencia.
  • Situaciones en las que aparecen.
  • Síntomas físicos.
  • Pensamientos asociados.
  • Conductas de evitación.
  • Ansiedad anticipatoria.
  • Impacto en el trabajo, estudios y relaciones.
  • Antecedentes personales.
  • Otras dificultades psicológicas.

El objetivo es comprender el funcionamiento del problema y establecer un plan de intervención acorde con las características y necesidades de cada persona.

Conclusión

Los ataques de pánico pueden ser experiencias muy intensas y aterradoras. Las palpitaciones, dificultad para respirar, mareos, temblores, hormigueo, molestias en el pecho y sensación de peligro pueden generar la impresión de que está ocurriendo una emergencia.

Sin embargo, experimentar un ataque de pánico no significa necesariamente tener un trastorno de pánico.

Cuando las crisis se repiten, aparece miedo persistente a que vuelvan a ocurrir o comienzan a limitar la vida cotidiana, es recomendable realizar una evaluación profesional.

La psicoterapia puede ayudar a comprender el ciclo del pánico, trabajar las interpretaciones asociadas a las sensaciones corporales y disminuir las conductas de evitación. La terapia cognitivo-conductual es una de las intervenciones con respaldo para el tratamiento del trastorno de pánico.

En Chile, el Ministerio de Salud cuenta con una Guía de Práctica Clínica que aborda específicamente el tratamiento de adultos con trastorno de pánico, con o sin agorafobia.

Fuentes y referencias

  • Ministerio de Salud de Chile, División de Prevención y Control de Enfermedades (DIPRECE). Guía de Práctica Clínica: Trastorno Ansioso. Ministerio de Salud de Chile. Fuente oficial MINSAL — Trastorno Ansioso.
  • Ministerio de Salud de Chile, División de Prevención y Control de Enfermedades (DIPRECE). Descripción y Epidemiología — Trastorno Ansioso. Guía de Práctica Clínica No GES. Fuente oficial MINSAL — Descripción y Epidemiología.
  • Ministerio de Salud de Chile, División de Prevención y Control de Enfermedades (DIPRECE). Recomendación: terapia grupal versus terapia individual en personas adultas con trastorno de pánico. Guía de Práctica Clínica: Trastorno Ansioso, 2018. Fuente oficial MINSAL — Terapia grupal vs. individual.
  • Ministerio de Salud de Chile, División de Prevención y Control de Enfermedades (DIPRECE). Recomendación sobre frecuencia de psicoterapia en personas adultas con trastorno de pánico. Guía de Práctica Clínica: Trastorno Ansioso, 2018. Fuente oficial MINSAL — Frecuencia de psicoterapia.
  • National Institute of Mental Health (NIMH). Panic Disorder: What You Need to Know. National Institutes of Health, Estados Unidos. Fuente oficial NIMH — Panic Disorder.
  • National Institute of Mental Health (NIMH). El trastorno de pánico: Lo que usted debe saber. National Institutes of Health, Estados Unidos. Fuente oficial NIMH — versión en español.
  • National Health Service (NHS). Panic disorder. NHS, Reino Unido. Fuente oficial NHS — Panic disorder.

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