TEA y Autismo
¿Cómo saber si un adulto tiene autismo? Señales de TEA en adultos
El autismo en adultos puede manifestarse de formas diversas y algunas características pueden pasar desapercibidas durante años. Conoce las principales señales del TEA en adultos, cómo se manifiesta en la vida cotidiana, cuándo puede ser recomendable realizar una evaluación y por qué el diagnóstico requiere considerar la historia del desarrollo y el funcionamiento actual.
En este artículo
¿Cómo saber si un adulto tiene autismo?
El Trastorno del Espectro Autista (TEA) es una condición del neurodesarrollo que puede acompañar a una persona durante todo el curso de su vida. Aunque tradicionalmente el autismo se ha asociado principalmente con la infancia, cada vez existe mayor reconocimiento de que algunas personas llegan a la adolescencia o adultez sin haber recibido una identificación o diagnóstico.
En los adultos, las características del autismo pueden presentarse de maneras muy diversas. Algunas personas pueden haber experimentado dificultades sociales desde la infancia, mientras que otras han desarrollado estrategias de adaptación que les han permitido desenvolverse durante años sin que sus características sean reconocidas como parte de un perfil autista.
Por este motivo, preguntarse “¿cómo saber si soy autista?” no puede responderse simplemente revisando una lista de síntomas.
La evaluación del autismo en adultos requiere considerar la historia del desarrollo, la comunicación e interacción social, los patrones de comportamiento e intereses, las características sensoriales y el funcionamiento actual de la persona, además de descartar o identificar otras condiciones que puedan explicar parte de las dificultades observadas.
Las actuales orientaciones técnicas del Ministerio de Salud de Chile incluyen específicamente un capítulo dedicado al abordaje integral del TEA en personas adultas, reconociendo que la expresión del autismo puede variar a lo largo del curso de vida.
¿Qué significa tener autismo en la adultez?
El autismo no se presenta de una única manera.
Precisamente por eso se utiliza el concepto de espectro autista. Dos personas autistas pueden tener características muy diferentes, presentar distintas necesidades de apoyo y desenvolverse de maneras completamente distintas en su vida familiar, social, académica o laboral.
Algunas personas pueden presentar dificultades evidentes en la comunicación social desde temprana edad. En otras, las características pueden haber sido menos visibles, especialmente cuando han desarrollado estrategias para desenvolverse en situaciones sociales.
Además, las exigencias de la vida adulta pueden hacer más evidentes determinadas dificultades.
El ingreso a la educación superior, la incorporación al mundo laboral, la formación de relaciones de pareja, la independencia, la administración de responsabilidades o la necesidad de desenvolverse en múltiples ambientes sociales pueden aumentar las demandas de adaptación.
En Chile, el Ministerio de Salud señala que el TEA puede ser pasado por alto en personas adultas y que las manifestaciones pueden variar según la etapa vital y las circunstancias de vida.
Principales señales de autismo en adultos
No existe una única característica que permita determinar que una persona es autista.
Lo relevante es observar un patrón persistente de características, su presencia a lo largo del desarrollo y el impacto que tienen en el funcionamiento de la persona.
Entre las características que pueden justificar una exploración clínica se encuentran las siguientes.
1. Dificultades para comprender determinadas situaciones sociales
Algunos adultos pueden experimentar dificultades para interpretar espontáneamente determinadas situaciones sociales.
Por ejemplo:
- No saber qué decir en determinadas conversaciones.
- Tener dificultades para iniciar o mantener conversaciones.
- No comprender fácilmente algunas normas sociales implícitas.
- Necesitar que determinadas situaciones sean explicadas de manera directa.
- Tener dificultades para interpretar indirectas o dobles sentidos.
- No saber cuándo intervenir en una conversación.
- Sentir incertidumbre respecto de cómo comportarse en determinadas situaciones sociales.
- Preferir interacciones individuales por sobre grupos numerosos.
Esto no significa que una persona autista necesariamente tenga poco interés en relacionarse con los demás.
De hecho, algunas personas pueden desear profundamente establecer relaciones, pero experimentar dificultades para comprender o manejar determinados aspectos de la interacción social.
2. Sensación de tener que “aprender” las reglas sociales
Algunas personas adultas describen que muchas reglas sociales no les resultan intuitivas.
Pueden haber aprendido conscientemente aspectos que otras personas parecen realizar de manera automática.
Por ejemplo, observar cómo otras personas conversan, cómo mantienen una amistad, cuánto contacto visual utilizan o cómo responden ante determinadas situaciones.
Con el tiempo, algunas personas desarrollan estrategias para desenvolverse socialmente a partir de la observación y la experiencia.
Este fenómeno puede relacionarse con lo que en la literatura se denomina camuflaje social o masking, aunque el concepto debe utilizarse con cuidado y siempre dentro de una evaluación clínica más amplia.
La existencia de estrategias de adaptación social, por sí sola, no permite establecer un diagnóstico de TEA.
3. Dificultades en la comunicación no verbal
La comunicación incluye mucho más que las palabras.
El tono de voz, las expresiones faciales, los gestos, la postura corporal y otros elementos aportan información durante una interacción.
Algunos adultos autistas pueden presentar diferencias en la forma de utilizar o interpretar estos elementos.
Por ejemplo, pueden existir dificultades para:
- Interpretar determinados gestos.
- Identificar cambios sutiles en el tono de voz.
- Comprender determinadas expresiones faciales.
- Regular naturalmente el contacto visual.
- Comprender información social que no ha sido expresada verbalmente.
Estas características deben evaluarse considerando el contexto cultural, interpersonal y la historia de desarrollo de la persona.
4. Necesidad de rutinas, estructura y previsibilidad
Otra característica frecuente en algunas personas autistas es una mayor necesidad de previsibilidad y estructura.
Puede existir preferencia por mantener rutinas conocidas o malestar cuando ocurren modificaciones inesperadas.
Algunas personas pueden experimentar:
- Dificultad frente a cambios repentinos.
- Malestar cuando se modifica un plan previamente establecido.
- Necesidad de anticipar determinadas actividades.
- Preferencia por seguir procedimientos conocidos.
- Mayor comodidad cuando las actividades tienen una estructura clara.
- Dificultad para adaptarse rápidamente a situaciones imprevistas.
Sin embargo, ser una persona organizada, puntual o estructurada no significa tener autismo.
Lo clínicamente relevante es analizar la intensidad de esta necesidad, su persistencia y la forma en que los cambios afectan al funcionamiento cotidiano.
5. Intereses intensos o específicos
Algunas personas autistas pueden presentar intereses particularmente intensos, específicos o especializados.
Estos intereses pueden convertirse en una fuente importante de conocimiento, satisfacción y motivación.
Una persona puede dedicar una cantidad considerable de tiempo a investigar, aprender o conversar sobre determinados temas.
Por ejemplo, puede desarrollar un conocimiento muy profundo sobre un área específica y recordar grandes cantidades de información relacionada con ella.
Sin embargo, tener un hobby, una profesión especializada o un interés intenso no significa por sí mismo que exista autismo.
Debe analizarse dentro del conjunto de características de la persona y de su historia de desarrollo.
6. Conductas repetitivas y formas de autorregulación
El TEA también puede estar asociado a patrones repetitivos de comportamiento o determinadas formas de autorregulación.
En adultos, estas características pueden ser más sutiles o realizarse principalmente en espacios donde la persona se siente segura.
Pueden incluir determinados movimientos corporales, manipulación de objetos, repetición de acciones, necesidad de realizar determinadas actividades de una manera específica o búsqueda de determinados estímulos.
Es importante no interpretar automáticamente una conducta aislada como evidencia de autismo.
La evaluación debe considerar frecuencia, intensidad, contexto, función y trayectoria del comportamiento.
7. Diferencias en el procesamiento sensorial
Las características sensoriales son otro aspecto relevante al explorar un posible TEA.
Algunas personas pueden presentar una respuesta particularmente intensa o reducida frente a determinados estímulos.
Por ejemplo:
- Ruidos cotidianos que resultan especialmente molestos.
- Sensibilidad frente a determinadas luces.
- Molestia frente a algunas texturas.
- Rechazo o sensibilidad ante determinados olores.
- Incomodidad frente a determinadas prendas de vestir.
- Necesidad de determinados estímulos sensoriales.
- Sobrecarga frente a ambientes con muchos estímulos simultáneos.
Estas características pueden tener consecuencias concretas en la vida cotidiana.
Una persona puede evitar determinados lugares, necesitar pausas después de permanecer en ambientes muy estimulantes o experimentar agotamiento después de una exposición prolongada a determinados estímulos.
El Ministerio de Salud reconoce las características sensoriales como parte de los aspectos que deben considerarse dentro del abordaje integral del autismo.
8. Agotamiento después de situaciones sociales
Algunos adultos describen una experiencia que puede resultar difícil de explicar:
“Puedo relacionarme con otras personas, pero después quedo completamente agotado.”
El cansancio después de una interacción social no significa necesariamente que una persona sea autista.
Sin embargo, cuando existe un patrón persistente en el que las situaciones sociales requieren un esfuerzo consciente importante, puede resultar clínicamente relevante explorar qué está ocurriendo.
Por ejemplo, algunas personas pueden sentir que durante una conversación deben estar constantemente pensando:
- Qué deberían responder.
- Cuándo deberían hablar.
- Cuánto contacto visual mantener.
- Cómo interpretar la reacción de la otra persona.
- Qué expresión facial utilizar.
- Cómo comportarse en determinadas situaciones.
Cuando estas estrategias requieren un esfuerzo considerable, la interacción social puede resultar especialmente demandante.
9. Sensación de “ser diferente” desde la infancia
Algunas personas que reciben una identificación de TEA durante la adultez describen retrospectivamente una sensación de haber funcionado de manera diferente desde pequeños.
Pueden recordar:
- Dificultades para integrarse con otros niños.
- Preferencia por jugar solos o de una manera particular.
- Intereses muy específicos.
- Dificultades para comprender determinadas dinámicas sociales.
- Preferencia marcada por rutinas.
- Sensibilidad frente a ciertos estímulos.
- Dificultades para comprender códigos sociales.
Este tipo de antecedentes resulta especialmente importante porque el TEA es una condición del neurodesarrollo.
Por eso, una evaluación de un adulto no debería centrarse exclusivamente en lo que ocurre actualmente, sino intentar comprender también cómo se desarrollaron estas características a lo largo de la vida.
¿Por qué algunas personas descubren su autismo recién en la adultez?
Esta es una de las preguntas más frecuentes.
Una persona puede llegar a los 20, 30, 40 años o más sin haber recibido un diagnóstico por distintas razones.
En algunos casos, las características pudieron ser consideradas simplemente como rasgos de personalidad.
En otros, pudieron atribuirse a ansiedad, timidez, introversión, problemas de autoestima, dificultades familiares u otras explicaciones.
También puede ocurrir que la persona haya desarrollado estrategias de adaptación que disminuyeron la visibilidad de determinadas características.
Además, las demandas de la vida adulta pueden ser considerablemente diferentes de las que existían durante la infancia.
Una persona puede desenvolverse relativamente bien en un ambiente estructurado y experimentar mayores dificultades cuando debe administrar simultáneamente trabajo, relaciones, responsabilidades domésticas, cambios, trámites y múltiples demandas sociales.
Las orientaciones de MINSAL para adultos destacan precisamente la necesidad de considerar la trayectoria vital y las características actuales dentro del abordaje del TEA en personas adultas.
¿Tener estas señales significa que soy autista?
No necesariamente.
Este punto es fundamental.
Muchas características asociadas al autismo también pueden presentarse en personas que no son autistas.
Por ejemplo, las dificultades sociales pueden aparecer en personas con ansiedad social, determinadas experiencias traumáticas, depresión u otras condiciones psicológicas.
La sensibilidad sensorial tampoco es exclusiva del autismo.
Asimismo, una persona puede preferir las rutinas, tener intereses muy intensos o sentirse agotada después de socializar sin cumplir necesariamente criterios para un diagnóstico de TEA.
Por esta razón, una lista de síntomas, un cuestionario de internet o un video en redes sociales no permite confirmar por sí mismo un diagnóstico de autismo.
Los instrumentos de detección pueden ser útiles para orientar una consulta, pero no sustituyen una evaluación clínica.
Las guías clínicas para adultos recomiendan una evaluación integral cuando existe sospecha de autismo, considerando la historia y el funcionamiento de la persona.
¿Cómo se evalúa el autismo en adultos?
Una evaluación de TEA en adultos debe buscar comprender a la persona de manera integral.
Entre los aspectos que pueden explorarse se encuentran:
Historia del desarrollo
Se busca conocer cómo era la persona durante la infancia y adolescencia.
Puede ser relevante explorar aspectos relacionados con:
- Comunicación.
- Relaciones con pares.
- Juego.
- Intereses.
- Rutinas.
- Sensibilidad.
- Adaptación escolar.
- Conductas repetitivas.
- Desarrollo social.
Cuando es posible, puede resultar útil contar con información aportada por familiares u otras personas que conozcan la historia temprana del evaluado.
Funcionamiento actual
También es necesario analizar cómo se desenvuelve actualmente la persona.
Esto puede incluir:
- Relaciones interpersonales.
- Vida familiar.
- Trabajo.
- Estudios.
- Organización cotidiana.
- Comunicación.
- Regulación emocional.
- Procesamiento sensorial.
- Adaptación a cambios.
Antecedentes clínicos
También es importante considerar otros antecedentes psicológicos o psiquiátricos.
Esto permite determinar si determinadas dificultades pueden estar asociadas a otras condiciones, si existen condiciones coexistentes o si es necesario realizar una evaluación diferencial.
¿Qué papel cumple el ADOS-2?
El ADOS-2 es uno de los instrumentos especializados que puede utilizarse dentro de una evaluación de características asociadas al autismo.
Se trata de una evaluación estructurada que permite observar aspectos relacionados con la comunicación, interacción social y determinados comportamientos en una situación de evaluación.
Sin embargo, es muy importante aclarar algo:
El ADOS-2 no debería interpretarse como una prueba que por sí sola confirma o descarta el autismo.
Su resultado debe integrarse con la entrevista clínica, los antecedentes del desarrollo y el resto de la información disponible.
Por eso, una evaluación responsable no consiste simplemente en “hacer el ADOS-2 y obtener un resultado”.
El valor clínico está en la integración de la información.
Esto es especialmente importante en adultos, donde las estrategias de adaptación, la historia de vida y la presentación clínica pueden ser considerablemente heterogéneas.
¿Cuándo puede ser recomendable realizar una evaluación de autismo?
Puede ser recomendable solicitar una orientación o evaluación profesional cuando existe un conjunto persistente de características que generan dudas respecto del propio funcionamiento o dificultades significativas en la vida cotidiana.
Por ejemplo:
- Dificultades sociales persistentes.
- Sensación de no comprender determinadas reglas sociales.
- Necesidad importante de rutinas y previsibilidad.
- Malestar significativo frente a cambios inesperados.
- Intereses particularmente intensos o específicos.
- Diferencias sensoriales relevantes.
- Historia de dificultades sociales desde la infancia.
- Sensación persistente de funcionar de una manera diferente.
- Dificultades laborales o académicas difíciles de explicar.
- Agotamiento importante después de situaciones sociales.
- Necesidad de utilizar estrategias conscientes para desenvolverse socialmente.
Ninguno de estos elementos confirma por sí solo la existencia de TEA.
Su presencia puede indicar, en cambio, que vale la pena explorar clínicamente qué está ocurriendo.
¿Qué beneficios puede tener comprender el propio perfil?
Una evaluación no debería reducirse a buscar una etiqueta diagnóstica.
Comprender el propio funcionamiento puede permitir identificar necesidades, recursos y estrategias que favorezcan el bienestar.
Para algunas personas, comprender determinadas experiencias de su historia puede ayudar a organizar de otra manera situaciones que anteriormente resultaban difíciles de explicar.
También puede facilitar la identificación de factores que generan sobrecarga, comprender determinadas necesidades sensoriales, mejorar las estrategias de organización o buscar apoyos adecuados.
El objetivo de una evaluación psicológica debe ser contribuir a una comprensión más precisa de la persona, evitando reducirla exclusivamente a un diagnóstico.
Autismo en adultos: una evaluación requiere mirar más allá de los síntomas
Preguntarse “¿cómo saber si tengo autismo?” puede ser el comienzo de un proceso de autoconocimiento, pero no debería ser el final del análisis.
El TEA presenta una expresión heterogénea y puede manifestarse de maneras diferentes a lo largo del curso de vida.
Por eso, una evaluación de autismo en adultos debe considerar tanto las características actuales como la historia del desarrollo, las estrategias de adaptación, las fortalezas, las dificultades y el contexto en el que se desenvuelve la persona.
En definitiva, no se trata solamente de identificar cuántas características de autismo presenta una persona, sino de comprender cómo se organiza su funcionamiento y si existe evidencia suficiente para considerar un diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista.
Evaluación de autismo en adultos en Concepción
Si estás buscando orientación respecto de una posible condición del espectro autista, una evaluación psicológica puede ayudarte a comprender de manera más sistemática tus características actuales y antecedentes del desarrollo.
En Concepción, los procesos de evaluación de TEA en adolescentes y adultos pueden contemplar entrevista clínica, revisión de antecedentes, exploración del funcionamiento actual y utilización de instrumentos especializados cuando corresponde.
El proceso debe adaptarse a las características de cada persona y considerar que ningún instrumento aislado reemplaza la valoración clínica integral.
Si quieres conocer más sobre el proceso de evaluación de autismo, puedes revisar la información disponible en mi sitio web sobre evaluación psicológica y TEA.
Preguntas frecuentes sobre autismo en adultos
¿Se puede detectar el autismo en la adultez?
Sí. Una persona puede llegar a la adultez sin haber recibido previamente una identificación de TEA. La evaluación debe considerar tanto el funcionamiento actual como los antecedentes del desarrollo.
¿Puedo ser autista aunque haya tenido buenas notas?
Sí. El rendimiento académico no permite confirmar ni descartar por sí mismo la presencia de autismo. Las características del TEA pueden coexistir con diferentes niveles de rendimiento intelectual y académico.
¿Puedo ser autista si tengo pareja y amigos?
Sí. Tener pareja, amigos o desarrollar una vida social no descarta el autismo. La evaluación debe considerar la forma en que la persona establece y mantiene sus relaciones, además de otros aspectos del funcionamiento.
¿Una persona autista necesariamente evita mirar a los ojos?
No. Las características de la comunicación no verbal pueden variar considerablemente entre personas. El contacto visual, por sí solo, no permite establecer un diagnóstico.
¿Un test de autismo en internet puede diagnosticarme?
No. Los cuestionarios disponibles en internet pueden servir como herramientas orientativas, pero no sustituyen una evaluación clínica integral.
¿El ADOS-2 confirma el autismo?
No por sí solo. El ADOS-2 es un instrumento especializado que puede formar parte de una evaluación, pero sus resultados deben interpretarse junto con la historia del desarrollo, la entrevista clínica y otros antecedentes relevantes.
¿El autismo desaparece en la adultez?
No. El TEA es una condición del neurodesarrollo que acompaña a la persona durante su vida. Lo que puede cambiar es la forma en que se manifiestan las características y las estrategias que la persona desarrolla para desenvolverse en diferentes contextos.
Conclusión
El autismo en adultos puede presentar características muy diversas y, en algunos casos, permanecer sin identificar durante muchos años.
Dificultades en la interacción social, necesidad de previsibilidad, intereses intensos, diferencias sensoriales, conductas repetitivas y determinadas formas de adaptación social pueden formar parte de un perfil compatible con TEA, pero ninguna característica aislada permite establecer un diagnóstico.
Cuando existe una duda persistente, una evaluación profesional puede ayudar a integrar la historia del desarrollo y el funcionamiento actual para obtener una comprensión más completa.
Comprender el propio funcionamiento no consiste únicamente en encontrar una etiqueta: también implica conocer las propias necesidades, recursos y formas particulares de relacionarse con el entorno.
Fuentes y referencias
- Ministerio de Salud de Chile (MINSAL). Orientaciones Técnicas para la atención integral de personas con diagnóstico de Trastorno del Espectro Autista a lo largo del curso de vida. El documento incluye un capítulo específico sobre el abordaje integral del TEA en personas adultas.
- Ministerio de Salud de Chile. Protocolo para el abordaje integral en salud de personas con Trastorno del Espectro Autista, en el marco de la Ley 21.545.
- NICE. Autism spectrum disorder in adults: diagnosis and management (CG142).
- Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Información sobre características, evaluación y diagnóstico de los trastornos del espectro autista.dultas.
Ministerio de Salud de Chile. Protocolo para el abordaje integral en salud de personas con Trastorno del Espectro Autista, en el marco de la Ley 21.545. NICE. Autism spectrum disorder in adults: diagnosis and management (CG142). Centers for Disease Control and Prevention (CDC). Información sobre características, evaluación y diagnóstico de los trastornos del espectro autista.